El resto de las contrataciones, las haremos poco a poco.
...
Por la tarde, mientras estaba concentrada en el diseño de las nuevas prendas de la colección de primavera, escuché voces de discusión afuera.
Una de ellas me resultó inconfundiblemente familiar.
La otra, tampoco era desconocida.
Justo cuando abrí la puerta, aún sin salir, escuché a Olaia decir: —¿No entiendes? Ya te lo dije, ¡no quiero hacer negocios contigo! Diseñarte un vestido me daría asco, ¡no pienso ensuciarle las manos a Delia!