Al escuchar esas palabras, me quedé pasmada.
¿Estaban peleando por mí?
La mirada de Enzo se oscureció de pronto, como si hubiera recordado algo y se hubiera distraído un poco. Aprovechando la oportunidad, ¡Marc se levantó bruscamente y contraatacó! Acorraló a Enzo contra la pared, con una tormenta en sus ojos y una expresión fría y cortante, le dijo:
—Escucha, solo Delia sería tan tonta como para pensar que eres un caballero.
—¿Y tú qué eres entonces? —Enzo levantó la cabeza, con una sonrisa ama