Capítulo 75: Abandonada.
Rosalind estaba acostada en su cama, inmóvil, desde hacía tres días. El entierro de su madre aún cruzaba en su mente, y la hospitalización de su hermano Anthony la mantenía en un estado de shock constante.
Había llorado hasta que sus lágrimas se secaron, dejando su rostro húmedo pero con la sensación de vacío absoluto.
Su corazón, hecho pedazos, latía con un ritmo irregular y doloroso. Abrazaba con fuerza una almohada, encogiendo su cuerpo sobre sí misma, hundiendo su rostro entre las sábana