Capítulo 67: Únicamente mío.
—¿Nunca hubo pelea, motivo, discusión… nada? —preguntó ella, con la voz suave, casi temerosa.
—Nada —contestó Donovan—. Su abogada nunca dio explicación. Se fue a los Estados Unidos… y un año más tarde completé el divorcio. Todo acabó.
Rosalind quedó impactada. Pensó:
"Entonces jamás hubo ruptura por su parte… todo era perfecto y de repente, fue para él, como despertar de un sueño perfecto"
Un nudo se formó en su garganta. La imagen de Donovan, fuerte, elegante y controlado, vulnerable por