La vergüenza la invadió y ella se separó un poco, aunque sus cuerpos seguían juntos, cálidos; sus labios temblaban con cada respiración acelerada, y su pecho subía y bajaba con un ritmo que la traicionaba. Un cosquilleo intenso recorrió su intimidad, haciendo que su deseo se hiciera evidente, aunque le provocara culpa.
Pensó en Donovan, en si la amaba de verdad o si solo estaba cumpliendo su naturaleza dominante, grandiosa, protectora… o si la veía simplemente como un medio, un instrumento, a