Capítulo 208: Yo causé el accidente.
Jacqueline estaba de pie junto a un sillón tapizado en terciopelo gris perla, una pieza demasiado elegante para aquel cuarto que ahora funcionaba como una especie de prisión dorada.
Sobre la mesa de café, un libro abierto descansaba boca arriba, pero era evidente que ella no había leído ni una sola página; los bordes seguían tan rígidos como al abrirlo por primera vez.
Su postura era impecable, como si incluso en el encierro se negara a ceder un centímetro de dignidad.
Llevaba el cabello su