Capítulo 150: La familia Spencer.
Ese hombre de ojos dorados, apretó los dientes. Se agarró la cabeza con ambas manos, su cabello castaño que cayó desordenado sobre su rostro, lo hacía lucir aún más desquiciado.
—¡Y esa perra barata…! —gritó Alphonse, temblando—. ¡Esa mujer… esa mujer sigue destruyendo mi vida! ¡Por culpa de ella! ¡POR CULPA DE ELLA TODO SE FUE A LA MIERD∆!
Alphonse respiró hondo. La ira se acumulaba como fuego debajo de su piel.
Hasta que…
Un pensamiento cruzó su mente.
"Espero que el plan de mi madre f