C84: Ha ocurrido algo muy grave en la casa.
Finalmente, después de una espera que pareció eterna, el sonido lejano de las sirenas se hizo escuchar. La ambulancia se detuvo frente a la entrada principal, con las luces parpadeando como latidos desesperados, tiñendo las paredes de destellos rojizos y azulados.
Los paramédicos irrumpieron en el interior con rapidez, portando sus equipos. En cuestión de segundos, subieron hasta la habitación de Ámbar, y los empleados, que aún se mantenían agolpados en el pasillo, se hicieron a un lado para ab