Capítulo ochenta y uno:
“Narra Apolo Galanis”
«¿Por el bebé?»
La pregunta de Sofia parecía quemarme por dentro.
El instinto me decía que debía cortar la conversación, como hacía siempre, pero si quería solucionar las cosas con Sofia, no podía cometer los mismos errores que había cometido en el pasado.
—Me has prohibido decírtelo —hablé por fin.
Sofia se detuvo frente a la cuna, tocando los barrotes de madera que se levantarían para nuestro hijo.
—Porque me cuesta creerte, Apolo y no soportaría