Capítulo cuatro: ¡Tenemos un acuerdo!
"Narra Sabrina Spencer"
Me sentía como si estuviera hablando debajo del agua. Me imaginaba que era el alcohol lo que hacía que me sintiera tan aturdida. Desde el momento en que entré en el despacho con los papeles en la mano, todo me parecía un poco irreal.
Después de una hora todavía con la esperanza de que mi marido apareciese, dejé de esperarlo.
Y, cuando por fin él apareció, casi a medianoche, llevaba una mancha de labial rojo pasión en el cuello de la