Capítulo treinta y nueve: De caballero ni un pelo
“Narra Sofia Galanis”
—Tenemos que parar, Apolo —dije de pronto, poniéndole voz a mis más profundos pensamientos. No sabía cómo, pero si sentía que si seguía acostándoke cpn él me perdería a mí misma.
—¿Eso no era lo que pensabas mientras hacíamos el amor? —cuestionó con furia, retándome con sus ojos abrasadores, unos que normalmente eran tan fríos como el hielo, al mismo tiempo que acortaba la distancia entre los dos. Me había entendido perfect