Capítulo veinticuatro: Hacer el ridículo
“Narra Sofia Galanis”
La cara de mi hermana se desfiguró por completo, sin embargo, ella volvió a recuperarse a los dos segundos. Podía apostar a que seguro se había dado cuenta de que era la novia y justo ese día, ella era el centro de atención. O tal vez fuera el hecho de que todos los invitados nos estaban mirando.
—Ahora, si me disculpan —tomé la palabra para dirigirme a todo el grupo de serpientes al mismo que sentía cómo Apolo afianzaba el agarre s