Capítulo ciento doce: Dos por uno
“Narra Apolo Galanis”
Subimos las escaleras de la masión para llevar a mi mujer hacia la habitación. Sofía no ha pronunciado ni una sola palabra desde que dejamos el hospital. La obligo a comer y a tomarse el calmante. Ella se muestra reticente ante la idea, pero al final mi voluntad se impone.
Noto cómo se pelea contra el sueño, pero el calmante hace efecto y termina dormida.
Reviso que mi hija esté dromida y bien tapada. Luego regreso a la cama con mi esposa,