CAPÍTULO 54. ¿QUÉ TAN GRAVE ES?
Con grandes pasos, Carlos Alejandro y Briana llegaron al hospital, ninguno de los dos se dio cuenta el momento que se sujetaron de las manos, pero sus dedos iban entrelazados, hasta que llegaron a la recepción a pedir informes.
Ella se soltó de su agarre, percibiendo que la mano de él estaba helada, se movió hacia un lado para tomar distancia, dio una breve mirada alzando su rostro, se dio cuenta que algunas gotas de sudor perlaban sobre su frente, estaba más blanco que un papel.
—Nos avisaron