Zayne sacó su teléfono y, con dedos temblorosos, reservó el primer vuelo al País S para él y Bebé Robbie.
Luego, le envió un mensaje de texto a Jay: “El avión despega hoy a la 1 p.m”.
Gran Asia.
Cuando Jay vio el mensaje de texto, todavía no podía reprimir la tristeza en su corazón aunque se había preparado mentalmente durante mucho tiempo.
Apoyó la cabeza en el respaldo de la silla de la oficina. Un rastro de abatimiento apareció en ese apuesto rostro esculpido en hielo.
“Estoy enviando a