Jay no tenía idea de cómo había vuelto al Jardín del Diario. Aunque deseaba huir de ese lugar sofocante, aun así se encontraba de regreso allí por alguna razón.
Sin importar cuán incompetente fuera su esposa, él sabía en su mente subconsciente que todavía la amaba y no quería que nada le sucediera.
Como un llamado, el amor lo llevó de regreso con Angeline. A pesar de eso, él volvió a poner una expresión de confrontación en su rostro.
Cuando él abrió la puerta de la villa, vio a Angeline senta