Veía al techo mientras comenzaba a reír como loca y maldecía a Eloísa en cada momento pensando en la venganza que pronto haría en contra de ella
Una semana después Leo ayudaba a Julissa con las maletas, pues regresaran a México para ayudar a su hermano Enrique, quien todavía no salía de su depresión, al menos eso creía Leo, pues no había recibido cartas ni nada, solo esperaba que su hermano estuviera más tranquilo, puesto que salen de la casa de su tía tomando un taxi yendo así al aeropuerto.