"Tomaste la decisión correcta al pedir el divorcio. Si un hombre no te valora, tienes que dejarlo marchar", le dice Liana, la madre de Leila, después de que ella lo haya contado todo.
Leila lanza un profundo suspiro, una sonrisa triste adorna sus labios mientras mira a su madre, una copia calcada de ella.
A pesar de ser veinte años mayor que su hija, ambas podrían pasar por hermanas. Incluso después de perder a su pareja hace más de una década y de resultar gravemente herida por un tronco