Leila mira a Tatum, con lágrimas silenciosas cubriéndole los ojos por la forma en que le alza la voz delante de todos por culpa de Carmela cuando ella está diciendo la verdad.
¿Cuánto tiempo va a seguir tratándola así? ¿Cuánto más podrá aguantar?
Solo es una mujer ciegamente enamorada de él, y solo quiere un poco, solo un poco de su afecto para demostrarle que le importa, que si mantiene la esperanza, aún puede haber una oportunidad para ellos.
Parpadea y, mientras las lágrimas ruedan p