Leila mira a Carmela, y sus ojos están llenos de remordimiento, pero las palabras de Carmela apenas tienen efecto en ella.
Sigue diciendo que no quiere ser Luna, pero sus acciones sugieren lo contrario. Pero ahora no es el momento de airear esas quejas.
Además, al igual que ella, Carmela también es una víctima en todo esto. Se suponía que iba a casarse con Tatum, se suponía que iba a ser Luna. Se ha estado preparando para ello la mitad de su vida, solo para que se lo arrebaten.
Debe ser