Hermano pequeño.
TRAVIS
Esa soledad tan familiar me envolvió casi en cuanto entré a mi casa. Uno pensaría que después de regresar allí cada noche, ya me habría acostumbrado, pero no lo hacía.
Siempre seguía haciendo tanto frío, sin importar cuánto subiera la calefacción antes de salir, con la esperanza de volver a un hogar cálido.
Desde hace mucho tiempo sabía que el calor que buscaba no podía provenir de mi carísima calefacción, pero me hacía sentir mejor fingir no saberlo, me hacía sentir mejo