Siento como algo me molesta en el brazo, así que abro mis ojos lentamente, tratando de acostumbrarme a la luz. Al abrir los ojos, veo que estoy en una habitación del hospital, pero no logro acordarme de cómo llegué aquí.
-¡Dios mío, pequeña, despertaste! - veo a Adam, y este corre hacia mí y toma mi mano. - ¿Cómo te sientes? - acaricia mi mejilla lentamente.
-Bien, dime, ¿qué me pasó?
-Te desmayaste después de la discusión con Samantha. - En ese momento, me acordé de todo lo que ocurrió en el co