Estoy acostada en el césped y respiro aire fresco mientras escucho la canción “Hey Mama”. Puedo sentir los rayos del sol en todo el cuerpo, siento como entran por mis poros y cierro los ojos, de repente me arrebatan los auriculares, me quejo y aún sigo muy relajado sin percatarme completamente de lo que sucede.
— ¡Maldita! ¿Dónde estabas? —Abro los ojos desorientada, ¿Qué le pasa ahora? ¿Que hice? me quito las gafas y veo a Brayiam rojo de la furia y con el ceño fruncido.
— ¿De qué hablas? —Le