20. Luz
Odette
La mañana llega, despertándome con los rayos de sol colándose por las cortinas, me estiró como un gatito entre las sábanas.
Descanse muy bien, sin sueños raros y a pesar de tener muchas dudas todavía, me siento tranquila de ya no vivir a ciegas.
Me levanto sin nada de vergüenza y me dirijo a tomar una ducha, creo que el jefecito se ha ido, pues no hay rastro de él.
Giro las llaves, dejando que la lluvia artificial moje mi cuerpo y relajando mis músculos aún tensos, creo que ya tenía much