STAVROS
La vista del juez es intensa, pero me centro en el rostro del abogado que es todo un poema y vuelvo a mi silla con un Anker que me sonríe y Rich que tiene esperanza de ganar este caso y lo vamos hacer porque se lo prometí.
Dos testigos más que destrozo con suma facilidad y llega el momento final al enfrentarme al chofer de la familia que hace poco por recomendaciones de la viuda ingreso a trabajar.
—Me puedes indicar donde estabas la noche anterior a la muerte del señor Milonas.
—Estaba