ARTEMISA
Golpeo la cabrilla enojada, frustrada con el miedo salirme por los poros, la foto, los recuerdos, su amor me llegan al mismo tiempo creando una inestabilidad que me cuesta soportar.
Sin Gulio contestarme la angustia sube a un nivel insoportable, intento nuevamente encenderlo, pero no funciona desesperando más.
—Rebecaaaaa—grito ya a punto de un infarto.
—Esta dormida señora y Liana la esta cuidando—Dios, siento un alivio—pasa algo.
—Asegura la casa Rebeca, toda hasta que yo llegue o mi