STAVROS
Rompe en llanto dejando caer su cabeza en mi pecho cubriendo su rostro, llora y a mi la sangre me hierve conteniendo las ganas de terminar con la vida de Stick.
—Ya no más—le digo al policía—ya tienes suficiente y no quiero que la mortifiques más.
Dictamino corriendo de mi casa a mi amigo, la llevo a nuestra alcoba donde se acuesta hecha bolita hasta quedarse dormida, respondo los mensajes de Anker y llamo al abuelo para ponerlo al tanto en donde la noticia del rescate también se esparc