STAVROS
Es posible que sea el amigo de Andrómaca.
—Que siga.
Organizó mi atuendo no queriéndome ver como el desastre que soy por dentro e interiorizo todo mi odio cuando ingresa a la oficina.
—Debes reconocerme —no me equivoque, es el amigo de Andrómaca —nos encontramos en el restaurante en Italia.
—Toma asiento—soy un poco descortés —que quieres.
Suspira abriendo su traje y sentándose frente a mi después de dejarlo con la mano estirada, todo lo que tenga que ver con esas mujeres no lo soporto.