ANDROMACA
La mañana comienza bien para mí al saber que Stravros nunca envío al asilo a mi abuela, solo quería asustarme y aun lo sigue haciendo, pero que mi abuela este en su casa cuidada por Anita, es la mejor noticia que he podido recibir en días.
Noto el rostro de Athenea demasiado demacrada, como si hubiese llorado demasiado y quisiera preguntar, ayudarla, pero no quiero que me conteste con dos piedras en la mano.
Aprovecho el momento en el cual ingresa a la oficina de Stravros para mirar e