STAVROS
—Eso es lo que tanto querías —se ve confundída —tú y tu hermana están locas por las vergas —lágrimas salen de ellas —apúrate que estamos retrasados.
—Eres un maldito –se levanta y la tomó del brazo.
—No creas que, porque me la chupas las cosas son diferentes, eres mi esposa y es tu deber cumplir con tus responsabilidades maritales—la empujó —ponte este.
Salgo guardando mi polla y más irritado que antes, personas me observan pero las ignoro buscando más bebida alicorada para calmar mi ma