ARTEMISA
—Hola —ingreso a la habitación de mi hermana con una bandeja que alberga varias frutas para que desayune—te prepare algo de comer ya que Stavros dijo que estabas muy débil..
Aun está en la cama y asiente indicándome que pase, me siento nerviosa cuando dejo la bandeja en sus piernas y me siento cerca cuando nuestras miradas se conectan y ninguna sabe cómo romper el hielo.
Ha pasado tanto tiempo, tantas cosas que me avergüenzan.
—Lo siento —soy la primera en hacerlo —sé que es difícil