ARTEMISA
—Debes follarlo más seguida hermana—bromeo—a ver si calma ese mal genio.
—No dañes mi mente ahora..
Me toma de la mano al bajar las escaleras y aparecemos en el umbral donde tres hombres discuten acaloradamente, se quedan impactados mirándonos, fijo mi mirada en Gulio que tiene a boca abierta mientras que Stavros deja caer la copa que tiene en la mano y Mirtajil es otro que no quita la cara de sorprendido.
Stavros se acerca y respiro con dificultad sintiendo como mi hermana aprieta fue