ANDROMACA
—¿Estas bien?
Asiento dándole un mordiscó a mi pastel para ofrecerle con una sonrisa que trato de ocultar el malestar en mi ano, maldito sádico de mierda que hará que lo recuerde sintiendo el ardor en mi pequeño orificio.
No quiero sentir esto, no quiero recordarlo cuando solo me interesa el dolor que me provoca el hombre que come de mi mano, y eso solo se logra cuando me da tan duro hasta consumirme lentamente, sus ojos son tan hermosos y tiene actos que lo definen como un ser románt