Todos se quedaron asombrados al ver a la reina de pie, aunque no estaba completamente fuerte.
—No por mucho tiempo, mi fiel servidor —Beca se acerca a su hija, toma su rostro entre sus manos y sonríe al ver lo hermosa que es.
—Eres tal y como te soñé —comenta Beca sin soltar el rostro de su hija.
—Tú superaste mis expectativas y mi imaginación —Madre e hija se dieron un fuerte abrazo.
—¡Qué escena tan conmovedora! Lástima que no podrán estar juntas por mucho tiempo —Emerico sonríe con sus ojos