Me alejaba del arrodillado Joel, este me miraba con ojos de furia, jamás le gusto que hablaran del dios supremo y menos estando el en presencia.
Joel se levanta y sostiene en su mano su lanza, furioso corre hacia mi para atacarme, pero antes de que pudiera tocarme ya tenia mis dos dagas incrustadas en la cabeza del Joel.
Aun estando clavadas, agarro las dagas y le abro la cabeza a Joel. Alea solo observaba como Joel estaba siendo masacrado, ante este acontecimiento lo único que hace es retirars