Me despierto por unas leves caricias y besos esparcidos por mi rostro, cuello y espalda.
- Despierta, dormilona - sonrío al escuchar la voz de James y, poco a poco, abro los ojos.
- ¿Estás aquí? - acaricia mi mejilla y me sonríe.
- Estoy aquí - con un rápido movimiento, lo pongo de espaldas y me subo encima de él. Se sorprende por mi acción, pero luego sonríe y coloca sus manos en mis caderas desnudas - Eres preciosa - sube y baja su mano por todo mi cuerpo, haciendo que mi piel se erice. Mis ca