La noticia no tardó ni una hora en filtrarse.
Miradas que duraban más de lo normal.
Susurros que se cortaban cuando Valeria pasaba.
Correos enviados “por error”.
Y una reunión extraordinaria convocada con demasiada urgencia.
Gabriel lo supo antes que nadie.
—Esto ya no es solo chisme —le dijo a Alexandre en voz baja, caminando junto a él por el pasillo—. Alguien habló con el Consejo interno. Recursos Humanos está incómodo… y no precisamente por Esteban.
Alexandre no se detuvo.
—Que estén incómo