La sala principal estaba llena.
Directores, jefes de área, asesores.
Un murmullo bajo recorría el lugar cuando Alexandre tomó el micrófono.
Valeria estaba al fondo, junto a Gabriel. No sabía por qué la habían citado. Solo sentía esa presión en el pecho que anuncia que algo importante está por pasar.
Alexandre no miró a Laura.
Miró al frente.
—Gracias por venir con tan poco aviso —comenzó—. Seré directo.
El murmullo se apagó.
—En las últimas horas han circulado rumores sobre decisiones internas,