Su boca se movía, y pude suponer que me estaba preguntando qué coño quería, tal vez amenazando con matarme. Sin quitarle la vista de encima, estiré la mano y aparté a Lina de él, pude sentir que me miraba, podría suponer que sus ojos estaban muy abiertos y una expresión de shock cubría su rostro.
La boca del cabrón seguía moviéndose, ahora más rápido, su ira cubría su cara de un tono rojo, sus ojos se entrecerraban, una vena salía de su frente por la rabia.
Fui consciente que las palabras salía