Santiago Miller
Estoy en la sala de espera de un hospital, esperando noticias de Mia. Cuando llegamos, ella estaba en muy malas condiciones, y ahora solo le pido a Dios que esté bien.
—Hijo —veo a mi padre que se sienta a mi lado.
—¿Cómo está Aurora?
—Ella está bien, está con Lucy, aunque está muy preocupada por Mia.
—Lo sé, estoy desesperado, papá, no sé nada de Mia.
—Ella es fuerte, estará bien.
—Por fin atraparon a Julián —digo con rabia, porque por su culpa Mia está debatiéndose entre la vid