Hemos pasado tres semanas de pura felicidad en Dubái; este lugar es maravilloso y está lleno de lujo. Esta noche nos invitaron a una gala, así que tuvimos que ir a comprar unos vestidos de gala porque no teníamos en nuestra maleta, ya que veníamos en plan de vacaciones.
- ¿Cómo está mi pequeña?
- Está contenta con sus abuelos, aunque mi madre me preocupa.
- ¿Por qué, amor?
- No sé, la noto rara, siempre como si me ocultara algo. En ese momento, me acuerdo del día de nuestra boda.
- Yo también la