53.
Observo cómo Arman mete otro vestido. Solo llevo dos y mucha ropa interior; supongo que es porque no tengo de mi talla allá.
—¿Sigues nerviosa? —pregunta mientras cierra el pequeño bolso.
—Sigo queriendo permanecer aquí, no quiero dejar a Alex solo.
—¿Sabes quién más tiene miedo de ir allá? —Niego con la cabeza, y él se coloca frente a mí—. Él. Creo que aún no confía en nosotros, y ni siquiera yo me sentía seguro cuando llegué a su manada. Pero tú me ayudaste a ganar esa seguridad.
—¿Si yo voy,