42.
—Osita, no llores, me haces sentir el peor mate que existe en este planeta.
—Te extraño —murmuro, limpiando mis lágrimas.
—Yo también, te extraño demasiado, pero te prometo que todo esto valdrá la pena. Ya estamos a mitad del camino, estos tres días que faltan pasarán rápido — tal vez para él estos días han pasado rápido. Ambos trabajan duro, pero yo estoy aquí y no hago nada aparte de estudiar y cuidar de mi caballo.
Él mira detrás de él. Sé que está hablando a través de su enlace mental con al