Cap. 27 La culebra del desierto
Aisha iba hacia el correo y allí tenía un casillero, con su llave abrió la puerta y sacó una caja de cuero grande y la metió entre sus cosas. Sonrió y ahora iba a poner en práctica la otra parte del plan, para eso tenía que quitarse el velo y todo modismo de su patria, se fue al departamento y se cortó el cabello, eso era señal de rebeldía.
Se quitó toda ropa de su tierra y vistió con ropa extranjera, se pintó el rostro y se acomodó el cabello corto y ya vestida como una persona normal salió a