Kamila Stuart
—¿Qué te parece si vamos por una cajita feliz?—pregunta Mattheo a mi lado
Emilia lo mira y solo niega sin ánimo de nada.
—No quiero papi—dice antes de girar su cabeza hacia mi cuello.
Hago una mueca mientras acariciaba su espalda, los días fueron pasando con mechones cayendo de la cabeza de mi hija y tuve que quitar todo su cabello evitando que se torturara aún más aunque no sabía que era mejor, raparla y romperle su corazón o ver como lloraba cada vez que la peinaba o pasaba los