Kamila Stuart
Enero 2018
Las semanas fueron pasando y todo en la residencia era un nudo de tensión. Emilia insistia día a día en ir a la escuela y eso me sacaba de mi paciencia, ya que trataba de pedirle ayuda a Mattheo cada que podía.
No hablaba con los hermanos, seguía molesta con ellos sobre su decisión de no contarnos la verdad a mi y Valentina.
—¿Cuando acabara esto?—pregunta mi amiga
—No lo se
—Estoy harta de estar acá encerrada. No hay nada que hacer, parecemos esas esposas de trofeo de