Mundo ficciónIniciar sesiónErika se enderezó en la cama sosteniéndose su pulsante cabeza, tan mal que le daba mareo. La habitación estaba en penumbras a pesar de que afuera anunciaba que comenzaba a caer el atardecer. Buscó en su memoria que demonios había pasado y solo quedaba como último recuerdo la casa donde Silver y Falcon vivían, un apartamento lujoso pero a la vez acogedor. Después de eso de conciencia se hab&iac







