—¿Qué cosa?
—La verdadera razón por la que me fui… no fue solo un asunto de familia —dijo, y exhaló—. Me fui para estudiar medicina.
—¿Medicina…?
—Sí… —soltó nervioso—. Estaba cansado de verte enferma y no poder hacer nada. Cada vez que empeorabas yo solo podía mirarte y ayudarte con lo que podía, y