Mundo de ficçãoIniciar sessão—Era demasiado por lo que hizo —respondió él, con una media sonrisa— le pedí que me lo devolviera y que yo le pagaba lo justo por el trabajo, primero quiso negarse, pero ya sabes cómo soy cuando quiero algo
A Catalina se le escapó una sonrisa parecida, tomó el collar con las manos temblorosas, la reliquia de su madre, estaba ahora en sus manos
—Por cierto —añadió el como







