Estefan sobre su caballo galopaba lo más rápido posible, aún faltaba un dia por llegar y sentía como si su corazón quisiera salirse.
Muy en el fondo podía sentir que su esposa lo necesitaba, el resto de los hombres intentaban llevarle el ritmo pero era imposible.
“¿Qué demonios pasó?” —aunque aún faltaba para llegar ya su enlace le daba posibilidad de comunicarse con sus guardias a los alrededores del ducado, sin embargo la respuesta que recibió era la misma que todos imaginaban en ese momento